Yo también soy Josep Lluis
Bueno, yo me llamo Miguel. En realidad me llamo Miguel Ángel porque a mi madre, a mi padre, al registrador o al cura de turno les dio la gana. Pero a mi no, a mi me gusta que me llamen Miguel, sólo, a secas, y punto. Y digo esto porque yo también quiero opinar sobre el famoso asunto del señor paisano que se dirigió al señor Carod-Rovira como "José Luis", castellanizando lingüistica y gratuitamente su nombre.
Ya lo he manifestado en el programa cuando ha salido el tema. Me pareció un gesto, el del paisano, tremendamente maleducado, intencionado, mal intencionado, zafio y muy reaccionario. Ni que decir tiene que la posterior reacción de Carod no le fue a la zaga, pero lo que me ocupa hoy es la causa, es decir el titularle "José Luis" en lugar de la versión original. Y digo que me parece francamente mal y lo argumento con un razonamiento extermadamente simple . Porque yo no me imagino al muchacho este llamando en la misma situación "Antonio" a Tony Blair o pidiendo un autógrafo a mi tocayo "Miguel" Jordan pongo por ejemplo. Es cierto que alguien argumentará, hombre yo digo Nueva York, Londres, Ginebra y Gerona, en lugar de New York, London y demás. Cierto. Y me parece correcto. Pero en lo tocante a los nombres propios de persona nunca lo hacemos, excepto si eres jugador de fútbol y te vas a jugar al Cádiz o al Betis, sólo entonces prepárate porque te bautizarán de nuevo con vaya usté a saber qué nombre. Fuera de esta situación un tocayo mío se llamará Miquel, Mikel, Mihail, Michael en Rusia, en China, en Larnaca y en Valladolid de la misma manera que yo seré Miguel aquí y en Vilanova y la Geltrú. Todo lo que se salga de esto, primero es un desuso (os reto a que lo comprueben, a qué actor-actriz, deportista, etc, traducen su nombre) y después una gilipollez. Lo del caso del señor Rovira todos sabemos a qué obedeció. A mi tampoco me cae en gracia, pero sólopor eso no voy a meterle el dedo en el ojo con las rabietas propias de mis sobrinos pequeños... si los tuviera.
Por cierto, os he desvelado mi secreto, que nadie se pase ni un pelo. Yo me llamo Miguel.



